Presentación del libro HIJAS DE HERCULES

Autora: Margarita Iguina Bravo
Librería Castle Books, San Patricio
29 de mayo de 2008 / 7:00 PM
Por Maira Landa


El eje central de este libro de cuentos se basa en las doce labores o tareas que Hércules tuvo que realizar por orden del Oráculo de Delfos, para recobrar el favor de los dioses y lograr la inmortalidad.

Hércules, a quien los griegos llamaban Heracles, la personificación de la fuerza y el símbolo de la purificación a través del sufrimiento, no es más que un recurso de la autora, Margarita Iguina Bravo, para encubrir la verdadera intención de las historias que presenta en este texto.

Para construirlas, se sirve del mito del héroe, el choque entre el bien y el mal, lo divino y lo humano, lo material y lo espiritual, en un tema reiterativo: la mujer. Cada historia está imbricada con la otra a través de cada protagonista, lo que obliga al lector a dar una mirada diferente al territorio femenino. Son relatos de supervivencia.

Hijas de Hércules es un texto unitario pero bimembre, de dos elementos, en el que el mito y la realidad se mezclan con toda intención en una relación simbiótica. Ese paralelismo interesante es también muy actual, por las circunstancias y ubicación de los relatos en el tiempo presente.

Desde el principio, es evidente que la autora sabe hacia dónde se dirige y lo que quiere lograr. Captura al lector con buen ritmo, personajes bien perfilados, buen dominio linguístico y una voz narrativa madura y erudita. El título de cada historia, con su respectivo epígrafe, correlacionado con cada tarea realizada por Hércules, ofrece una pista al lector, para que ate sus propios cabos y decodifique el mensaje.

Hijas de Hércules es una redención obsesiva en clave mitológica, de un Hércules-mujer o de una mujer-Hércules, como si sus protagonistas adquirieran los atributos de los dioses. La fuerza que demuestran es tan poderosa como la de Hércules.

En una contraposición de la suavidad representativa de la feminidad con la dureza de sus propias acciones, las protagonistas de estas historias son mujeres provocativas, desdobladas, en busca de su yo verdadero, en rebeldía con el papel sumiso que la sociedad les ha impuesto. Mujeres victoriosas, a pesar de todo, que rescatan el mito, vencen las dificultades, superan las pruebas y pretenden ganar el acceso al Olimpo.

La autora, en una gesta-búsqueda de la identidad femenina, lleva al lector hasta lo más profundo de la psique de las mujeres a las que ha dado voz. Hilvana historias de heroínas, en un presente real y a la vez en una irrealidad intemporal.

Margarita Iguina, en este texto cromático, atraviesa fronteras, se adentra en lo indecible, tiende trampas irreverentes, usa un lenguaje a veces crudo, otras mágico, siempre certero, con palabras de apariencia cotidiana, pero donde subyace una gran profundidad plena de matices.

En estos cuentos encontramos algo de thriller, de relato policial, de romance, de intriga, de fantasía, de violencia, de compasión. No es un texto humorista, pero el ludismo está presente de principio a fin. Cada labor-historia transcurre en su propio marco, en su propio espacio, con sus propios códigos. El lector, sobre todo si es mujer, no puede evitar una sonrisa al enfrentarse a esas heroínas rebeldes, vengadoras, vencedoras.

Además de los doce cuentos relacionados con las labores de Hércules, la autora incluye una “parerga” titulada M por muerte. Es una trilogía interesante, con un toque de realismo mágico y un final sorprendente. Parerga – plural de Parergón – es un término griego para anexos de menor formato, que en muchas ocasiones sirven de complemento a otra obra.

Con éste, su primer libro, Margarita Iguina Bravo se gana, por mérito propio y con honores, su espacio como escritora. Para lograrlo, tuvo que vencer obstáculos, ser fuerte y superar todas las tareas que la vida le impuso, como buena hija de Hércules.