PRESENTACION
ANARQUÍA, CONFLAGRACIÓN... TRANSGRESIONES

de Margarita Iguina Bravo
Librería Castle Books / 2 de diciembre de 2009 / 7 PM

 

Anarquía, conflagración... transgresiones, el segundo libro de Margarita Iguina Bravo, a quien agradezco el privilegio y el honor que me hace al pedirme que lo presente, igual que el primero Hijas de Hércules.

Estos micro cuentos y cuentos cortos, de alta calidad y rítmica narrativa, son relatos de impacto, con un humor irreverente en algunos casos muy cercano al absurdo. Tienen una gran originalidad y esa carga dosificada de suspenso que requiere una buena historia, muchas de ellas con un final abierto que inquieta al lector y lo incita a elaborar su propia conclusión.

Debo señalar la enorme dificultad que presenta el relato breve, un ejercicio de precisión, como indica Margarita en el prólogo del libro cuando nos dice: “En un cuento tradicional, el desenlace obedece al genio del autor, mientras que en el microcuento depende de su ingenio”.

Desde las primeras páginas, el lector descubre que se encuentra ante una autora que lo cautivará con su estilo depurado, que va a jugar con él como le parezca, que lo hará mirar la historia y la realidad desde un punto de vista diferente.

El cuento Segismundo Segrí: subversivo es muy simpático, con la particularidad de que todas las palabras del texto comienzan con la letra S. Margarita hace un trabajo magistral en este relato.

Los cuentos encadenados, un conjunto de seis, resultan deliciosos porque enlazan el comienzo de cada uno con el final del anterior. Un ejercicio difícil.

Este libro está ensamblado con los materiales narrativos más diversos. Su paratextualidad es evidente por la correlación entre el título, la portada y el contenido. Está muy bien logrado.

En sus páginas encontramos denuncia social, ironía, mordacidad, sorpresa, injusticias, disparidad de clases, venganza, amor homosexual, situaciones de la guerra, superstición, corrupción, patriotismo. A la autora le gusta meterse en aguas profundas y subvertir el orden establecido. Ya lo vimos en su primer libro.

Nos presenta un truco literario osado, a veces basado en situaciones cotidianas, otras en episodios de personajes muy conocidos -como Galileo, Sócrates, Verdi, entre otros- que convierte en transgresiones históricas, que dan forma a la tercera parte del libro, con una chispa y un ludismo atrevido, muy característico de su estilo.

Margarita se vale de estos temas tan complicados para crearnos dudas sobre la verosimilitud de lo que acabamos de leer. Al final de cada relato, resulta inevitable la pregunta: ¿dónde está la verdad?

La autora ha encontrado su voz narrativa, muy propia, y se nos revela con una evidente madurez estilística. Su prosa es, igual que en su primer libro, fluida, elegante y culta. Se atreve a hacer literatura en sus propios términos, con un estilo vigoroso y depurado, mostrándonos un excelente manejo linguístico, de matices ricos, sin barroquismos ni excesos.

En su libro anterior, Hijas de Hércules, Margarita Iguina Bravo nos demostró su valía en las letras. Hoy, con Anarquía, ratifica que va con paso firme y que ha pasado con honores esta otra prueba en su carrera como escritora. Enhorabuena.



Maira Landa