Concierto para Leah

por Daniel Torres

 

        Concierto para Leah, de la escritora cubano puertorriqueña Maira Landa, es uno de los mejores libros publicados en Puerto Rico en el año 2010. Con una prosa directa y una historia puntual, esta novela nos lleva de la mano a los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial, cuando la Alemania Nazi reprimió al pueblo judío. En este sentido, es una obra acerca del Holocausto y sus ramificaciones en el Caribe, lugar donde la familia de Leah  iba originalmente a escapar del horror en el que les había tocado vivir. La trama se complica y los personajes padecen la humillación de un campo de concentración como Auschwitz, pero el espíritu de Leah no se quiebra y en una narración paralela resurge la esperanza para volver a aquel Caribe que se le niega al principio de la historia.

            Ésta es una novela arquitectónica como pocas, con un sustrato musical brillante. Estructurada en cuatro movimientos y una coda, la trama avanza desde la Marktplatz, la plaza de Bremen, donde el papá de Leah la lleva acompañada de su hermana para despedirse de su ciudad, y ahí les dice: “Estos árboles son símbolos de Alemania, fuertes como la constancia y la inmortalidad de nuestra patria” (9).  A lo largo de la novela existe un contrapunto entre la música clásica y un lenguaje poético que jamás entorpece el avance de la historia, porque Maira Landa es una narradora nata que va hilvanando la trama con la precisión de un halcón.  Cada detalle está cuidado, con una lógica de las acciones a toda prueba. Aún cuando en momentos carga las tintas para mostrarnos el horror del campo de concentración, jamás pierde el tino de asordinar su voz para llevarnos de la mano, en medio del huracán del terror que se desata en la vida de Leah y su familia.

            En el primer movimiento o primer capítulo, titulado Allegro ma non troppo, asistimos a la expectativa de los pasajeros del histórico vapor Saint Louis ante las costas de Cuba sin poder desembarcar ante la negativa del gobierno de la isla en un momento de “protestas y una gran oposición” (35).  Debe entonces regresar a Europa el Saint Louis con su cargamento humano de judíos desplazados que no han sido aceptados en la isla del Caribe.  Al final del libro, antes del glosario musical que incluye, hay una foto del “Buque Saint Louis rodeado de varios botes pequeños en la bahía de La Habana” (176).  Y es desde este dato real de donde arranca la ficción que Maira Landa teje a lo largo de esta historia.

            El segundo movimiento o segundo capítulo, titulado Andante impetuoso, ya nos devuelve al Caribe, pero a la isla de Puerto Rico, donde un pianista famoso asiste al funeral de sus padres.  La conexión de esta historia con la de Leah será mostrada sólo hacia el final de la novela.

            El Agitato tempetoso, tercer movimiento o tercer capítulo de la novela, es el más intenso porque nos cuenta la supervivencia de Leah en Auschwitz.  Es el corazón del relato, donde vemos la pasión por la música como un mecanismo de defensa para sobrevivir. Como le había revelado su padre a Leah, que la música fuera su sostén en la adversidad aún cuando tuviera que tocar ante el propio Mengele…

            El Adagio o cuarto movimiento, pero también cuarto capítulo de la novela, nos entrelaza las dos historias.  Es el encuentro de Leah con su pasado más remoto y el del pianista famoso con la verdad atroz de su vida.  Aquí el viaje de vuelta del Caribe hacia Europa es también el viaje del tiempo que siempre nos pasa la cuenta.  Y la primera línea de la novela, “Aquella tarde papá llegó con la noticia”, se repite al final del capítulo recontextualizando un texto que recomienza de nueva cuenta, ante el encuentro de dos personajes clave. 

            Cierra la historia con una “CODA --- Buenos Aires, 2003” que hermana a esta novela con Latinoamérica.  Es en ese país del sur del mundo donde vuelve a encontrarse el pasado de Leah en el estuche de un violín…

            La narratividad de este texto se toca con su dimensión cinematográfica porque tiene todos los ingrediente para una gran película acerca de la Alemania Nazi y su impacto en la infrahistoria del Caribe, hasta cuyas playas han llegado también los embates de lo que fue la Segunda Guerra Mundial.

            Concierto para Leah quedó en quinto lugar en el Premio Planeta 2009 entre 492 novelas. Es, sin lugar a dudas, uno de esos libros que hay que leer porque no se puede dejar una vez se comienza.

 

Daniel Torres



Profesor de Español y Estudios Latinoamericanos en Ohio University (Athens, OH, USA).  Ha publicado ensayo, novela, cuento y poesía.  Premio Nacional de Poesía 2009 del PEN Club de Puerto Rico. Sus libros y artículos han sido publicados en Estados Unidos, España, Chile, Puerto Rico, República Dominicana y México.